A menudo me preguntan cómo nació JAE Café Design. Siempre digo que la historia es más romántica de lo que realmente fue, pero me encanta contarla porque me recuerda por qué sigo este camino todos los días.
Desde pequeña, soñaba con trabajar en la bolsa de valores y convertirme en una gran inversionista. Esto me llevó a estudiar Economía y Literatura Francesa en la Universidad de Toronto. Más tarde, trabajé en firmas de inversión en Canadá y Londres, siempre en busca de esa satisfacción profesional que nunca terminaba de encontrar.
Fue en Londres donde todo cambió. Cada día visitaba la misma cafetería cerca de la universidad, hasta que un día conocí al dueño. Cuando le dije que era de Ecuador, su emoción me sorprendió. Resultó que usaba café ecuatoriano en su negocio y me contaba historias sobre las fincas que visitaba, lugares de mi propio país que yo misma desconocía. Fue entonces cuando me di cuenta de algo que me llenó de vergüenza: aquel extranjero sabía más sobre el café ecuatoriano que yo.
Esa revelación despertó en mí una curiosidad insaciable. Regresé a Ecuador y trabajé un tiempo en la bolsa de valores de Quito, pero algo en mí ya había cambiado. Decidí estudiar el mundo del café desde sus raíces, viajando, aprendiendo de los caficultores y entendiendo el valor real de nuestro producto.
Así nació JAE Café Design: una cafetería de especialidad y pastelería creativa que no solo busca ofrecer productos de calidad, sino también educar y cambiar la cultura del café en Ecuador.
Desde el inicio, nuestra misión ha sido clara:
Ecuador es un país agrícola con un potencial increíble. En JAE, no solo servimos café y postres, sino que ofrecemos experiencias que muestran el verdadero valor de lo que tenemos.
Mi meta es seguir creciendo, compartiendo conocimiento y asegurándome de que cada taza de café que servimos cuente una historia.
Janina Vargas
Fundadora y CEO